Continuación Niños-Dolor de cabeza

¿Qué tipos de dolor de cabeza tienen los niños y cómo deben tratarse?
¿Cuándo debería preocuparse?
La frecuencia y la presencia de causa aparente son factores que pueden usar para determinar si el dolor de cabeza de su hijo es motivo de preocupación. La mayoría de las veces es posible identificar la causa del dolor de cabeza del niño, por ejemplo, si ha estado despierto hasta tarde, si ha jugado demasiado rato bajo el sol o se ha dado un golpe en la cabeza. No obstante, los dolores de cabeza recurrentes o por motivos desconocidos durante un corto período de tiempo deberían consultarse con el pediatra. Pero ¿cuándo se considera “corto” un período de tiempo?

“Si durante varios meses su hijo de 6 años se queja de dolores de cabeza importantes y por motivos desconocidos más de una vez al mes o con mayor frecuencia, creo que es razonable que un pediatra examine a su hijo.Esa frecuencia en un adolescente estresado por la escuela no debería ser tan preocupante.” “¿El niño se encuentra perfectamente entre un dolor de cabeza y el siguiente?, de lo contrario, hay motivo para preocuparse. Además, los síntomas asociados con el dolor de cabeza por sí mismos pueden ser una señal de alerta.”

Además de las simples náuseas, que puedes ser frecuentes con los dolores de cabeza, se sugiere que los padres se fijen si el niño tiene:

Disminución del nivel de alerta
Cambios en la visión
Sensación de hormigueo
Debilidad
Fiebre u otros signos de infección
Una infección en el cuerpo puede provocar dolor de cabeza. Los medicamentos que el niño toma también.

Además pueden provocar dolor de cabeza
En los niños pequeños:

las caries dentales
las infecciones de oído
la sinusitis pueden causar un dolor que se describe como dolor de cabeza.
migrañas y dolor de cabeza por tensión, conocidas como cefalea tensional o por contractura muscular.

Vértigo paroxístico (Variante de la migraña)
Afecta a los niños entre un año y dos años y medio de edad con una sensación de tambaleo o de dar vueltas que aparece de repente y desaparece en cuestión de minutos.

Los niños mayores y los adolescentes sufren de formas más visibles de migrañas, que pueden ocurrir con aura o sin aura. El aura es un síntoma que habitualmente precede el inicio del dolor en sí. Lo más habitual es que se trate de un síntoma visual como la percepción de luces brillantes seguidos de “agujeros” negros en la visión.

Los dolores de cabeza más simples se resuelven en casa con poca intervención médica. Los remedios caseros incluyen hacer que el niño se recueste en una habitación fresca y a oscuras y darle un fármaco con acetaminofeno como Tylenol. Cuando el niño visite al pediatra porque tiene dolor de cabeza, es de esperar que el médico obtenga una historia clinica y le haga un examen para ayudar a explicar las razones del dolor de cabeza.

Puesto que la historia puede ser muy importante para ayudar a efectuar un diagnóstico, a menudo los médicos piden a los padres que mantengan un diario del dolor de cabeza de sus hijos, anotando cada episodio y tomando apunte de lo que haya podido provocarlo.

Se conseja a los padres que conversen con el pediatra sobre los medicamentos que ha estado tomando el niño. El médico elaborará un plan de tratamiento que podría incluir técnicas sin medicación para aliviar el dolor, como la relajación y las técnicas de reducción del estrés.

El historial incluirá preguntas acerca de la gravedad y la frecuencia de los dolores de cabeza, así como sobre el patrón o los cambios a lo largo del tiempo. El médico también puede hacer preguntas acerca de lo que parecería mejorar o empeorar el dolor de cabeza. Las respuestas a estas preguntas pueden proporcionar claves para el diagnóstico, en especial en el caso de las migrañas, que se sabe están desencadenadas por factores como el estrés, privación de sueño y ciertos alimentos y bebidas.

También es importante una buena revisión de todos los sistemas del niño ya que trastornos dentro o fuera del sistema nervioso, pueden ser la causa del dolor de cabeza.

Un examen de la parte posterior del ojo, llamado fundoscopia, le señalará al médico cualquier aumento de la presión en el cerebro del niño que podría indicar que se trata de un problema más grave.

Dos de los diagnósticos más habituales de dolor de cabeza que se realizan son los de migraña y cefalea tensional.

Si a su hijo se le diagnostica migraña, el pediatra ayudará a identificar los factores que desencadenan el dolor de cabeza y le explicará al niño cómo evitarlos. A menudo se trata de alimentos: el chocolate, las nueces o el queso. Los condimentos que contienen glutamato monosódico y la cafeína también podrían ser desencadenantes. En algunos casos, también se prescribirán fármacos que contengan analgésicos, un sedante suave o un agente vasoconstrictor suave.

Si su hijo tiene migrañas crónicas, el médico puede prescribir una medicación diaria como medida preventiva.

Para decidir si es necesario administrar medicación preventiva o no, el médico considerará la frecuencia de las migrañas, así como el beneficio potencial de la medicación y sus posibles efectos secundarios. Dos fármacos comúnmente prescritos son la ciproheptadina y el propranolol.

Los pacientes con cefaleas tensionales a menudo describen el dolor constrictor que sienten como “una presión constante alrededor de la cabeza”. Estos dolores de cabeza pueden ser el tipo más difícil de tratar.

“Las personas que han tenido cefalea tensional durante un tiempo puede que esten tomando medicamentos como el acetaminofeno, acetaminofeno con codeína, o ibuprofeno. Puede ser incluso posible que estén recibiendo un “popurrí” de fármacos y hay que recordar que estos analgésicos utilizados en dósis elevadas o de forma crónica pueden provocar ellos mismos dolor de cabeza o exacerbar la tendencia subyacente a sufrirlo.”